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RENOVACIÓN CONSEJO DE GOBIERNO DE LA DIÓCESIS.

En una carta a las Diócesis de Cartagena, nuestro Obispo, José Manuel Lorca Planes, nos comunica su decisión de renovar los miembros del Consejo de Gobierno de la Diócesis.

 Entre los nuevos nombramientos los hay bien conocidos en nuestra parroquia:

José Alberto Cánovas Sánchez, ligado a nuestra parroquia en diversas épocas y perteneciente a la Primera Comunidad del Camino Neocatecumenal. Ha sido nombrado Vicario Episcopal para la Evangelización.

Ángel F. Molina Navarro, que mamó la fe en la vecina Parroquia de San Nicolás, a la que sigue estrechamente ligado. Será Vicario Episcopal de la Zona de Cieza-Yecla.

En nuestra zona urbana pasara a ser nuestro nuevo vicario José Sánchez Fernández.

 En razón de la Renovación del Consejo de Gobierno de la Diócesis de Cartagena, el Sr. Obispo, Mons. José Manuel Lorca Planes, ha comunicado que el próximo 7 de julio, los nuevos Vicarios “profesarán la fe y harán el juramento de fidelidad a la Iglesia en el nuevo ministerio pastoral, ante los Santos Evangelios”. Este acto se celebrará en la Capilla privada del Palacio Episcopal, a las doce del mediodía. Están invitados todos los sacerdotes que deseen asistir a esta celebración. Que Dios siga bendiciendo a nuestra Diócesis y  le Espíritu Santo les asista a todos.

VER LA CARTA DE NUESTRO OBISPO:

RENOVÁCIÓN CONSEJO DE GOBIERNO

Nombramiento de José Alcaraz Cano como cronista oficial de Era Alta

Ayer a las 19:00 horas tuvo lugar un emotivo acto en la Iglesia parroquial de Era Alta, pues un hijo de este pueblo, José Alcaraz Cano fue investido por el presidente de cronistas de la Región de Murcia José Antonio Melgares Guerrero como cronista de esta pedanía murciana. En dicho acto hicieron acto de presencia el Alcalde de Murcia, la Junta vecinal de Era Alta, un numeroso grupo de cronistas de la Región de Murcia, así como bastantes vecinos y amigos.El motivo de incluir esta nota en la página de nuestra parroquia es por dos motivos, primero porque José es buen amigo de esta parroquia, de hecho en su faceta de pintor a dedicado varias obras a nuestro templo, las cuales cuelgan de nuestros vetustos muros, entre ellas la reproducción de las Cantigas de Santa María, otro motivo es que con la ocasión de su nombramiento, ayer hizo la presentación de un libro que le ha llevado varios años de trabajo sobre   Roque López Escultor Dieciochesco. Aproximación al Catálogo de su obra“, aprovechando que el año próximo 2011 se conmemora el 200 aniversario de la muerte del famoso escultor imaginero Roque López y López, discípulo predilecto de Salzillo, nacido en la pedanía de Era Alta según consta en el libro de bautismo XIX folio 114 de la Parroquia de San Bartolomé -Santa María (16 de agosto de 1747), pues bien en esta obra también hace reseña a nuestra parroquia cuando enumera las obras de este gran escultor murciano, pues conservamos dos piezas de su obra en nuestro templo: SAN JOSE Y SANTA RITA (de vestir): *Año 1787 (Una Santa Rita  de Casia, de siete palmos, de vestir, para el P.Prior de San Agustín, en 300 reales).Felicitaciones a nuestro querido amigo José, en la grata tarea que ahora comienza como cronista de Era Alta desde esta página parroquial.

Fdo.:Jesús Martínez Martínez.

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PEREGRINACIÓN A SANTIAGO DE COMPOSTELA

Desde el día 2 al 9 de Agosto cerca de 60 jóvenes de nuestra parroquia van a peregrinar a Santiago de Compostela. Van a llevar las mochilas cargadas de peticiones para el Apóstol, peticiones de todos nosotros.Recemos por ellos para que traigan esas mochilas llenas de experiencias de Gracia y Bendición, y que nos las puedan transmitir.

E T A P A S.

1ª ETAPA SALIDA MURCIA – SARRIA: DÍA 02.Llegada a Sarria alojamiento en Polideportivo Municipal.turismo@sarria.es.

2ª ETAPA SARRIA – PORTOMARIN: DÍA 03.Llegada a Portomarin, alojamiento en Polideportivo Municipal.emprego@concelloportomarin.es.

3ª ETAPA PORTOMARIN – PALAS DE REI: DÍA 04.Llegada a Palas de Reí, alojamiento en Polideportivo Municipal.

4ª ETAPA PALAS DE REI – RIBADISO: DÍA 05.Llegada a Ribadiso alojamiento en Albergue.

 ETAPA RIBADISO – ARCA DO PINO: DÍA 06.Llegada Arca do Pino. Solicitada polideportivo.

6ª ETAPA ARCA DO PINO – MONTE DO GOZO: DÍA 07.Llegada a Monte do Gozo, alojamiento en Albergue.Comida y Cena del día 07 en Restaurante Menú peregrino 8 €.

7ª ETAPA MONTE DO GOZO – SANTIAGO: DÍA 08.Llegada a Santiago de Compostela, Comida libre cada uno. Regreso a pernoctar a Monte do Gozo cena en albergue menú peregrino 8 €.

8ª ETAPA SANTIAGO DE COMPOSTELA- MURCIA. DÍA 09.Recogida autobús y para casa.

NOTA IMPORTANTE.Para el camino es fundamental o mejor importante tener los oídos libres para escuchar, por lo que no esta permitido MP3, Mp4, (ni los que vayan a salir nuevos hasta agosto) ni similares.

¿QUÉ TENGO QUE LLEVAR?.-Mochila.-Saco de dormir y esterilla.-Calzado para andar (Llevar puesto el día de la salida).-Chanclas (Para ducha y tarde).-Bañador.-Toalla.-Bolsa de aseo.-Gorra.-Chubasquero o mejor poncho pues cubre toda la mochila.-Sudadera.-Navaja multiusos.-Protección solar.-Bastón.-Cartilla de la seguridad Social.-No es conveniente ir cargado de cosas que no te van a servir de nada.

¿QUÉ VOY A COMER?

1.- Salida de Murcia a Sarria (Lugo) llevar para todo el día individual.

2.- Comida (Latas, envasados al vacío,  etc.). Para los días 3, 4, 5, 6, de Agosto. Todo esto tiene que ir empaquetado en cajas de cartón para 3 ó 4 personas, las cajas tienen que ser de un tamaño de paquete de folios. Deberán ir identificadas con el nombre de las personas del grupo para embarcarlas en la furgoneta de apoyo.

3.- Viernes día 7 Comida y cena en Restaurante Monte do Gozo.

4.- Sábado día 6 Comida libre en Santiago de Compostéla (Marisco, Burger, Golosinas, etc) Cena de sábado en Restaurante de Monte do Gozo.

5.- Comida y cena de regreso domingo 9 llevar previsto en la caja o efectivo.

6.- Todos los desayunos, agua, zumos, fruta y alguna sorpresa por cuenta de la organización.

Mateo Hidalgo García.

Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad

Mensaje del Papa Benedicto XVI para la 43 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Queridos hermanos y hermanas:Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, me es grato dirigirme a vosotros para exponeros algunas de mis reflexiones sobre el tema elegido este año: Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad. En efecto, las nuevas tecnologías digitales están provocando hondas transformaciones en los modelos de comunicación y en las relaciones humanas. Estos cambios resaltan más aún entre los jóvenes que han crecido en estrecho contacto con estas nuevas técnicas de comunicación y que, por tanto, se sienten a gusto en el mundo digital, que resulta sin embargo menos familiar a muchos de nosotros, adultos, que hemos debido empezar a entenderlo y apreciar las oportunidades que ofrece para la comunicación. En el mensaje de este año, pienso particularmente en quienes forman parte de la llamada generación digital. Quisiera compartir con ellos algunas ideas sobre el extraordinario potencial de las nuevas tecnologías, cuando se usan para favorecer la comprensión y la solidaridad humana. Estas tecnologías son un verdadero don para la humanidad y por ello debemos hacer que sus ventajas se pongan al servicio de todos los seres humanos y de todas las comunidades, sobre todo de los más necesitados y vulnerables.El fácil acceso a teléfonos móviles y computadoras, unido a la dimensión global y a la presencia capilar de Internet, han multiplicado los medios para enviar instantáneamente palabras e imágenes a grandes distancias y hasta los lugares más remotos del mundo. Esta posibilidad era impensable para las precedentes generaciones. Los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. De esta nueva cultura de comunicación se derivan muchos beneficios: las familias pueden permanecer en contacto aunque sus miembros estén muy lejos unos de otros; los estudiantes e investigadores tienen acceso más fácil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos científicos, y pueden así trabajar en equipo desde diversos lugares; además, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas más dinámicas de aprendizaje y de comunicación que contribuyen al progreso social.Aunque nos asombra la velocidad con que han evolucionado las nuevas tecnologías en cuanto a su fiabilidad y eficiencia, no debería de sorprendernos su popularidad entre los usuarios, pues ésta responde al deseo fundamental de las personas de entrar en relación unas con otras. Este anhelo de comunicación y amistad tiene su raíz en nuestra propia naturaleza humana y no puede comprenderse adecuadamente sólo como una respuesta a las innovaciones tecnológicas. A la luz del mensaje bíblico, ha de entenderse como reflejo de nuestra participación en el amor comunicativo y unificador de Dios, que quiere hacer de toda la humanidad una sola familia. Cuando sentimos la necesidad de acercarnos a otras personas, cuando deseamos conocerlas mejor y darnos a conocer, estamos respondiendo a la llamada divina, una llamada que está grabada en nuestra naturaleza de seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Dios de la comunicación y de la comunión.El deseo de estar en contacto y el instinto de comunicación, que parecen darse por descontados en la cultura contemporánea, son en el fondo manifestaciones modernas de la tendencia fundamental y constante del ser humano a ir más allá de sí mismo para entrar en relación con los demás. En realidad, cuando nos abrimos a los demás, realizamos una de nuestras más profundas aspiraciones y nos hacemos más plenamente humanos. En efecto, amar es aquello para lo que hemos sido concebidos por el Creador. Naturalmente, no hablo de relaciones pasajeras y superficiales; hablo del verdadero amor, que es el centro de la enseñanza moral de Jesús: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”, y “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (cf. Mc 12, 30-31). Con esta luz, al reflexionar sobre el significado de las nuevas tecnologías, es importante considerar no sólo su indudable capacidad de favorecer el contacto entre las personas, sino también la calidad de los contenidos que se deben poner en circulación. Deseo animar a todas las personas de buena voluntad, y que trabajan en el mundo emergente de la comunicación digital, para que se comprometan a promover una cultura de respeto, diálogo y amistad.Por lo tanto, quienes se ocupan del sector de la producción y difusión de contenidos de los nuevos medios, han de comprometerse a respetar la dignidad y el valor de la persona humana. Si las nuevas tecnologías deben servir para el bien de los individuos y de la sociedad, quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir por tanto lo que alimenta el odio y la intolerancia, envilece la belleza y la intimidad de la sexualidad humana, o lo que explota a los débiles e indefensos.Las nuevas tecnologías han abierto también caminos para el diálogo entre personas de diversos países, culturas y religiones. El nuevo espacio digital, llamado ciberespacio, permite encontrarse y conocer los valores y tradiciones de otros. Sin embargo, para que esos encuentros den fruto, se requieren formas honestas y correctas de expresión, además de una escucha atenta y respetuosa. El diálogo debe estar basado en una búsqueda sincera y recíproca de la verdad, para potenciar el desarrollo en la comprensión y la tolerancia. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias; es más bien la búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. A dichos fines se encaminan nuestras decisiones y el ejercicio de nuestra libertad, y en ellos –la verdad, el bien y la belleza- encontramos felicidad y alegría. No hay que dejarse engañar por quienes tan sólo van en busca de consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección misma se presenta como el bien, la novedad se confunde con la belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años. Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano. Por tanto, se ha de tener cuidado de no banalizar el concepto y la experiencia de la amistad. Sería una pena que nuestro deseo de establecer y desarrollar las amistades on line fuera en deterioro de nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra realidad cotidiana, en el lugar de trabajo, en la escuela o en el tiempo libre. En efecto, cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano.La amistad es un gran bien para las personas, pero se vaciaría de sentido si fuese considerado como un fin en sí mismo. Los amigos deben sostenerse y animarse mutuamente para desarrollar sus capacidades y talentos, y para poner éstos al servicio de la comunidad humana. En este contexto es alentador ver surgir nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos, el respeto por la vida y el bien de la creación. Estas redes pueden facilitar formas de cooperación entre pueblos de diversos contextos geográficos y culturales, permitiéndoles profundizar en la humanidad común y en el sentido de corresponsabilidad para el bien de todos. Pero se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana.Quisiera concluir este mensaje dirigiéndome de manera especial a los jóvenes católicos, para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe. Amigos, sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida. En los primeros tiempos de la Iglesia, los Apóstoles y sus discípulos llevaron la Buena Noticia de Jesús al mundo grecorromano. Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías requiere conocer éstas en profundidad para usarlas después de manera adecuada. A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este “continente digital”. Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos. Vosotros conocéis sus temores y sus esperanzas, sus entusiasmos y sus desilusiones. El don más valioso que les podéis ofrecer es compartir con ellos la “buena noticia” de un Dios que se hizo hombre, padeció, murió y resucitó para salvar a la humanidad. El corazón humano anhela un mundo en el que reine el amor, donde los bienes sean compartidos, donde se edifique la unidad, donde la libertad encuentre su propio sentido en la verdad y donde la identidad de cada uno se logre en una comunión respetuosa. La fe puede dar respuesta a estas aspiraciones: ¡sed sus mensajeros! El Papa está junto a vosotros con su oración y con su bendición.
Vaticano, 24 de enero de 2009, fiesta de San Francisco de Sales. 
BENEDICTUS PP. XVI
 

MENSAJE BENEDICTO XVI ESPERANZA - JUVENTUD

Domingo de Ramos, 5 de abril de 2009
Queridos amigos:
El próximo domingo de Ramos celebraremos en el ámbito diocesano la XXIV Jornada Mundial de la Juventud. Mientras nos preparamos a esta celebración anual, recuerdo con enorme gratitud al Señor el encuentro que tuvimos en Sydney, en julio del año pasado. Un encuentro inolvidable, durante el cual el Espíritu Santo renovó la vida de tantos jóvenes que acudieron desde todos los lugares del mundo. La alegría de la fiesta y el entusiasmo espiritual experimentados en esos días, fueron un signo elocuente de la presencia del Espíritu de Cristo. Ahora nos encaminamos hacia el encuentro internacional programado para 2011 en Madrid y que tendrá como tema las palabras del apóstol Pablo: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2,7). Teniendo en cuenta esta cita mundial de jóvenes, queremos hacer juntos un camino formativo, reflexionando en 2009 sobre la afirmación de san Pablo: «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo» (1 Tm 4,10), y en 2010 sobre la pregunta del joven rico a Jesús: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?» (Mc 10,17).

La juventud, tiempo de esperanza.

En Sydney, nuestra atención se centró en lo que el Espíritu Santo dice hoy a los creyentes y, concretamente a vosotros, queridos jóvenes. Durante la Santa Misa final os exhorté a dejaros plasmar por Él para ser mensajeros del amor divino, capaces de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad. Verdaderamente, la cuestión de la esperanza está en el centro de nuestra vida de seres humanos y de nuestra misión de cristianos, sobre todo en la época contemporánea. Todos advertimos la necesidad de esperanza, pero no de cualquier esperanza, sino de una esperanza firme y creíble, como he subrayado en la Encíclica Spe salvi. La juventud, en particular, es tiempo de esperanzas, porque mira hacia el futuro con diversas expectativas. Cuando se es joven se alimentan ideales, sueños y proyectos; la juventud es el tiempo en el que maduran opciones decisivas para el resto de la vida. Y tal vez por esto es la etapa de la existencia en la que afloran con fuerza las preguntas de fondo: ¿Por qué estoy en el mundo? ¿Qué sentido tiene vivir? ¿Qué será de mi vida? Y también, ¿cómo alcanzar la felicidad? ¿Por qué el sufrimiento, la enfermedad y la muerte? ¿Qué hay más allá de la muerte? Preguntas que son apremiantes cuando nos tenemos que medir con obstáculos que a veces parecen insuperables: dificultades en los estudios, falta de trabajo, incomprensiones en la familia, crisis en las relaciones de amistad y en la construcción de un proyecto de pareja, enfermedades o incapacidades, carencia de recursos adecuados a causa de la actual y generalizada crisis económica y social. Nos preguntamos entonces: ¿Dónde encontrar y cómo mantener viva en el corazón la llama de la esperanza?.

En búsqueda de la “gran esperanza”.

La experiencia demuestra que las cualidades personales y los bienes materiales no son suficientes para asegurar esa esperanza que el ánimo humano busca constantemente. Como he escrito en la citada Encíclica Spe salvi, la política, la ciencia, la técnica, la economía o cualquier otro recurso material por sí solos no son suficientes para ofrecer la gran esperanza a la que todos aspiramos. Esta esperanza «sólo puede ser Dios, que abraza el universo y que nos puede proponer y dar lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar» (n. 31). Por eso, una de las consecuencias principales del olvido de Dios es la desorientación que caracteriza nuestras sociedades, que se manifiesta en la soledad y la violencia, en la insatisfacción y en la pérdida de confianza, llegando incluso a la desesperación. Fuerte y clara es la llamada que nos llega de la Palabra de Dios: «Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien» (Jr 17,5-6).
La crisis de esperanza afecta más fácilmente a las nuevas generaciones que, en contextos socio-culturales faltos de certezas, de valores y puntos de referencia sólidos, tienen que afrontar dificultades que parecen superiores a sus fuerzas. Pienso, queridos jóvenes amigos, en tantos coetáneos vuestros heridos por la vida, condicionados por una inmadurez personal que es frecuentemente consecuencia de un vacío familiar, de opciones educativas permisivas y libertarias, y de experiencias negativas y traumáticas. Para algunos –y desgraciadamente no pocos–, la única salida posible es una huída alienante hacia comportamientos peligrosos y violentos, hacia la dependencia de drogas y alcohol, y hacia tantas otras formas de malestar juvenil. A pesar de todo, incluso en aquellos que se encuentran en situaciones penosas por haber seguido los consejos de «malos maestros», no se apaga el deseo del verdadero amor y de la auténtica felicidad. Pero ¿cómo anunciar la esperanza a estos jóvenes? Sabemos que el ser humano encuentra su verdadera realización sólo en Dios. Por tanto, el primer compromiso que nos atañe a todos es el de una nueva evangelización, que ayude a las nuevas generaciones a descubrir el rostro auténtico de Dios, que es Amor. A vosotros, queridos jóvenes, que buscáis una esperanza firme, os digo las mismas palabras que san Pablo dirigía a los cristianos perseguidos en la Roma de entonces: «El Dios de la esperanza os colme de todo gozo y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo» (Rm 15,13). Durante este año jubilar dedicado al Apóstol de las gentes, con ocasión del segundo milenio de su nacimiento, aprendamos de él a ser testigos creíbles de la esperanza cristiana.

San Pablo, testigo de la esperanza.

Cuando se encontraba en medio de dificultades y pruebas de distinto tipo, Pablo escribía a su fiel discípulo Timoteo: «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo» (1 Tm 4,10). ¿Cómo había nacido en él esta esperanza? Para responder a esta pregunta hemos de partir de su encuentro con Jesús resucitado en el camino de Damasco. En aquel momento, Pablo era un joven como vosotros, de unos veinte o veinticinco años, observante de la ley de Moisés y decidido a combatir con todas sus fuerzas, incluso con el homicidio, contra quienes él consideraba enemigos de Dios (cf. Hch 9,1). Mientras iba a Damasco para arrestar a los seguidores de Cristo, una luz misteriosa lo deslumbró y sintió que alguien lo llamaba por su nombre: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Cayendo a tierra, preguntó: «¿Quién eres, Señor?». Y aquella voz respondió: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues» (cf. Hch 9,3-5). Después de aquel encuentro, la vida de Pablo cambió radicalmente: recibió el bautismo y se convirtió en apóstol del Evangelio. En el camino de Damasco fue transformado interiormente por el Amor divino que había encontrado en la persona de Jesucristo. Un día llegará a escribir: «Mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí» (Ga 2,20). De perseguidor se transformó en testigo y misionero; fundó comunidades cristianas en Asia Menor y en Grecia, recorriendo miles de kilómetros y afrontando todo tipo de vicisitudes, hasta el martirio en Roma. Todo por amor a Cristo.

La gran esperanza está en Cristo.

Para Pablo, la esperanza no es sólo un ideal o un sentimiento, sino una persona viva: Jesucristo, el Hijo de Dios. Impregnado en lo más profundo por esta certeza, podrá decir a Timoteo: «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo» (1 Tm 4,10). El «Dios vivo» es Cristo resucitado y presente en el mundo. Él es la verdadera esperanza: Cristo que vive con nosotros y en nosotros y que nos llama a participar de su misma vida eterna. Si no estamos solos, si Él está con nosotros, es más, si Él es nuestro presente y nuestro futuro, ¿por qué temer? La esperanza del cristiano consiste por tanto en aspirar «al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos no en nuestras fuerzas, sino en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1817).

El camino hacia la gran esperanza.

Jesús, del mismo modo que un día encontró al joven Pablo, quiere encontrarse con cada uno de vosotros, queridos jóvenes. Sí, antes que un deseo nuestro, este encuentro es un deseo ardiente de Cristo. Pero alguno de vosotros me podría preguntar: ¿Cómo puedo encontrarlo yo, hoy? O más bien, ¿de qué forma Él viene hacia mí? La Iglesia nos enseña que el deseo de encontrar al Señor es ya fruto de su gracia. Cuando en la oración expresamos nuestra fe, incluso en la oscuridad lo encontramos, porque Él se nos ofrece. La oración perseverante abre el corazón para acogerlo, como explica san Agustín: «Nuestro Dios y Señor […] pretende ejercitar con la oración nuestros deseos, y así prepara la capacidad para recibir lo que nos ha de dar» (Carta 130,8,17). La oración es don del Espíritu que nos hace hombres y mujeres de esperanza, y rezar mantiene el mundo abierto a Dios (cf. Enc. Spe salvi, 34).
Dad espacio en vuestra vida a la oración. Está bien rezar solos, pero es más hermoso y fructuoso rezar juntos, porque el Señor nos ha asegurado su presencia cuando dos o tres se reúnen en su nombre (cf. Mt 18,20). Hay muchas formas para familiarizarse con Él; hay experiencias, grupos y movimientos, encuentros e itinerarios para aprender a rezar y de esta forma crecer en la experiencia de fe. Participad en la liturgia en vuestras parroquias y alimentaos abundantemente de la Palabra de Dios y de la participación activa en los sacramentos. Como sabéis, culmen y centro de la existencia y de la misión de todo creyente y de cada comunidad cristiana es la Eucaristía, sacramento de salvación en el que Cristo se hace presente y ofrece como alimento espiritual su mismo Cuerpo y Sangre para la vida eterna. ¡Misterio realmente inefable! Alrededor de la Eucaristía nace y crece la Iglesia, la gran familia de los cristianos, en la que se entra con el Bautismo y en la que nos renovamos constantemente por al sacramento de la Reconciliación. Los bautizados, además, reciben mediante la Confirmación la fuerza del Espíritu Santo para vivir como auténticos amigos y testigos de Cristo, mientras que los sacramentos del Orden y del Matrimonio los hacen aptos para realizar sus tareas apostólicas en la Iglesia y en el mundo. La Unción de los enfermos, por último, nos hace experimentar el consuelo divino en la enfermedad y en el sufrimiento.

Actuar según la esperanza cristiana.

Si os alimentáis de Cristo, queridos jóvenes, y vivís inmersos en Él como el apóstol Pablo, no podréis por menos que hablar de Él, y haréis lo posible para que vuestros amigos y coetáneos lo conozcan y lo amen. Convertidos en sus fieles discípulos, estaréis preparados para contribuir a formar comunidades cristianas impregnadas de amor como aquellas de las que habla el libro de los Hechos de los Apóstoles. La Iglesia cuenta con vosotros para esta misión exigente. Que no os hagan retroceder las dificultades y las pruebas que encontréis. Sed pacientes y perseverantes, venciendo la natural tendencia de los jóvenes a la prisa, a querer obtener todo y de inmediato.
Queridos amigos, como Pablo, sed testigos del Resucitado. Dadlo a conocer a quienes, jóvenes o adultos, están en busca de la «gran esperanza» que dé sentido a su existencia. Si Jesús se ha convertido en vuestra esperanza, comunicadlo con vuestro gozo y vuestro compromiso espiritual, apostólico y social. Alcanzados por Cristo, después de haber puesto en Él vuestra fe y de haberle dado vuestra confianza, difundid esta esperanza a vuestro alrededor. Tomad opciones que manifiesten vuestra fe; haced ver que habéis entendido las insidias de la idolatría del dinero, de los bienes materiales, de la carrera y el éxito, y no os dejéis atraer por estas falsas ilusiones. No cedáis a la lógica del interés egoísta; por el contrario, cultivad el amor al prójimo y haced el esfuerzo de poneros vosotros mismos, con vuestras capacidades humanas y profesionales al servicio del bien común y de la verdad, siempre dispuestos a dar respuesta «a todo el que os pida razón de vuestra esperanza» (1 P 3,15). El auténtico cristiano nunca está triste, aun cuando tenga que afrontar pruebas de distinto tipo, porque la presencia de Jesús es el secreto de su gozo y de su paz.

María, Madre de la esperanza.

San Pablo es para vosotros un modelo de este itinerario de vida apostólica. Él alimentó su vida de fe y esperanza constantes, siguiendo el ejemplo de Abraham, del cual escribió en la Carta a los Romanos: «Creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones» (4,18). Sobre estas mismas huellas del pueblo de la esperanza –formado por los profetas y por los santos de todos los tiempos– nosotros continuamos avanzando hacia la realización del Reino, y en nuestro camino espiritual nos acompaña la Virgen María, Madre de la Esperanza. Ella, que encarnó la esperanza de Israel, que donó al mundo el Salvador y permaneció, firme en la esperanza, al pie de la cruz, es para nosotros modelo y apoyo. Sobre todo, María intercede por nosotros y nos guía en la oscuridad de nuestras dificultades hacia el alba radiante del encuentro con el Resucitado. Quisiera concluir este mensaje, queridos jóvenes amigos, haciendo mía una bella y conocida exhortación de San Bernardo inspirada en el título de María Stella maris, Estrella del mar: «Cualquiera que seas el que en la impetuosa corriente de este siglo te miras, fluctuando entre borrascas y tempestades más que andando por tierra, ¡no apartes los ojos del resplandor de esta estrella, si quieres no ser oprimido de las borrascas! Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María… En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María… Siguiéndola, no te desviarás; rogándole, no desesperarás; pensando en ella, no te perderás. Si ella te tiene de la mano no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás si es tu guía; llegarás felizmente al puerto si ella te es propicia» (Homilías en alabanza de la Virgen Madre, 2,17).
María, Estrella del mar, guía a los jóvenes de todo el mundo al encuentro con tu divino Hijo Jesús, y sé tú
Al mismo tiempo que os aseguro mi recuerdo cotidiano en la oración por cada uno de vosotros, queridos jóvenes, os bendigo de corazón junto a vuestros seres queridos.
Vaticano, 22 de febrero de 2009

GRACIAS, PASTOR.

Desde nuestra Web queremos mostrar nuestro agradecimiento al que ha sido nuestro pastor desde 2005. Durante este tiempo, nos ha mostrado el camino y nos ha animado incansablemente a seguir al Señor, nos ha anunciado el amor del Padre y nos ha puesto en los mismísimos brazos de nuestra Madre. GRACIAS MONSEÑOR JUAN ANTONIO REIG PLA.

(FUENTE WEB DE LA DIÓCESIS) - Rodeado del cariño y aprecio de todos los presentes, nuestro querido Pastor de la Diócesis de Cartagena, Mons. Juan Antonio Reig Pla, ha comunicado esta mañana el nuevo nombramiento que le ha dado el Santo Padre Benedicto XVI como obispo de diócesis de Alcalá de Henares. En un acto que ha tenido lugar esta mañana en el Salón del Trono del Palacio Episcopal, Reig Pla manifestado su profundo agradecimiento ante el afecto que ha recibido de tantos miembros de nuestra Diócesis. “Renovando mi comunión con el sucesor de Pedro, he aceptado con alegría y obediencia su disposición, al mismo tiempo que agradezco su renovada confianza en mi humilde persona”- ha expresado nuestro Obispo en la carta que ha compartido esta mañana. “Como es natural, - ha señalado Reig Pla- siento profundamente la separación física de esta mi queridísima diócesis de Cartagena que tanto bien me ha hecho y a la que he procurado amar con la asistencia del Espíritu Santo, como Cristo a su Iglesia”. El Sucesor de los Apóstoles ha agradecido a Dios y al Santo Padre el “inmenso don” que ha significado para él haber podido pastorear durante más de tres años esta Diócesis, a la que siempre llevará en su alma. Con todo, nuestro obispo diocesano ha suplicado a todos que, “por intercesión de la Santísima Virgen María, el Apóstol Santiago y San Fulgencio”, eleven sus oraciones a Dios por su persona y por el nuevo ministerio episcopal encomendado. Antes de la lluvia de aplausos que han despertado las palabras de nuestro Pastor, D. Juan Antonio Reig Pla ha dado su bendición a todos los presentes.

carta-de-reig-pla-a-la-diocesis.doc

comunicado-de-su-nombramiento-bajo-secreto.doc

breve-curriculum-de-reig-pla.doc

Lo que la IGLESIA AHORRA al Estado Español

Ahí van algunas cifras significativas sobre lo que la Iglesia ahorra anualmente al Estado Español:

1.- 5.141 Centros de enseñanza (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año): 990.774 alumnos.

2.- 107 hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año).

3.- 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año) 51.312 camas.

4.- Gasto de Caritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles).

5.- Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (salidos del mismo bolsillo, una cantidad 10 veces mayor que el 0,2% -España no da el aún el prometido 0,7%- programado en los presupuestos generales del Estado para promoción del tercer mundo este año).

6.- Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (5 veces mayor que el ya mencionado 0,2 %, ¿Imaginan de dónde sale?).

7.- 365 Centros de reeducación social para personas marginadas tales como ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos (53.140 personas. Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro).

8.- 937 orfanatos (10.835 niños abandonados, Ahorran al Estado 100.000 euros por centro).

9.- El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico eclesiástico.

El arzobispo de Zaragoza, monseñor Ureña, ha calculado el gasto total ahorrado al Estado en 36.060 millones de euros al año. El prestigioso economista José Barea lo ha reducido a 31.189 millones de euros.

Estos son datos del año 2005, en pleno auge económico sin apenas paro, y en pleno efecto llamada de inmigrantes. ¿Podéis figuraros cuales son los datos ahora?, y los que se nos avecinan con la recesión que hemos empezado a sufrir.

Nuestras cuentas.

Estos son los gastos e ingresos de nuestra parroquia. Este año hemos tenido déficit (una vez más), pero ahí estamos, gracias a todos vosotros…

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2009, año de oración por la vida.

Con el lema: “Bendito sea el fruto de tu vientre”

A propuesta de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, y con el visto bueno del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se ha puesto en marcha un año de oración por la vida que, desde este mes de enero, pretende, según palabras de Juan Pablo II en la Evangelium Vitae que “en cada comunidad cristiana, con iniciativas extraordinarias y con la oración habitual, se eleve una súplica apasionada a Dios, Creador y amante de la vida”.

Para ello, y con el objetivo de facilitar la oración personal y comunitaria, la citada Subcomisión ha preparado unos materiales (cartel, rosario, oraciones por la vida, preces para la adoración ante el Santísimo y para la celebración de la Eucaristía y la liturgia de las horas) que se han enviado a las delegaciones de pastoral familiar de todas las diócesis españolas.

PUEDES DESCARGÁRTELOS PINCHANDO EN LOS SIGUIENTES FICHEROS:

cartel.pdf

rosario-y-oraciones-por-la-vida.pdf

oracion-por-la-vida-en-los-lugares-de-culto.pdf

en-la-eucaristia-y-la-liturgia-de-las-horas.pdf

estampa.pdf

 

 

 

 

 

«El primer defensor de la vida debería ser un presidente del Gobierno»

Eduardo Verástegui. El actor y productor de la galardonada  película «Bella» denuncia la ampliación de la Ley del aborto en España. «Si todas las madres tuvieran el vientre de cristal, no matarían a sus bebés», asegura.

31 Diciembre 08 - C. S. Macías/M. Velasco. LA RAZÓN.

MADRID- Detrás de su profunda mirada se esconde un hombre sencillo y afable. Lleva en su alma muchas renuncias y muchas ilusiones. Dice que ha aprendido a ver la vida de otra manera y percibe, por fin, la felicidad. Habla con naturalidad de temas como el amor, la amistad, el dolor… Cuando le preguntan por su madre, se emociona.

 – ¿Quién es Eduardo Verastegui?– Un ser humano que busca la felicidad y que trata de corregirse todos los días para poder ser un buen hijo, hermano, amigo, un buen actor y un buen productor. Alguien que todas las noches hace su examen de conciencia para ver dónde cayó.

 – ¿Y aprueba ese examen? – Estamos en ello. Sé la responsabilidad que tengo con mi familia y también ante Dios. Trato de perfeccionarme en todas estas áreas. Yo no nací para ser una estrella de cine como antes pensaba. El fin de mi vida es conocer, amar y servir a Dios. Me declaro completamente fracasado, porque lo único que puedo hacer sin ayuda a Dios es pecar. Mi fe católica es lo más importante de mi vida y eso me ayuda a mantener los pies en la tierra.

 – Acaba de ser galardonado con la «Ola de Oro» que concede la asociación CinemaNet por su película «Bella». ¿Qué significa para usted este nuevo galardón?.

–Es un reconocimiento que uno recibe con mucha humildad y que comparto con todos los que hicieron posible que «Bella» existiera. Esto hace que el mensaje de la película llegue a más gente.

 –¿Por qué nació «Bella»?. –Nace de la necesidad de querer contar historias que, además de entretener, eleven la dignidad del ser humano.

–¿Colaboran hoy los medios de comunicación a elevar esa dignidad?. – Los valores son atropellados con frecuencia por los medios. Hoy es muy fácil confundir a la gente y manipularla, sobre todo a los jóvenes contando historias en las que lo único que se promueve es la envidia, el egoísmo, un ambiente hedonista…

–¿Y el cine?. – El cine es poderoso y la sociedad tiende a imitar lo que ve en sus pantallas. A veces se utiliza de una manera muy egoísta. Lo digo por experiencia: yo lo hacía por ignorancia.

–¿Se siente responsable de los comportamientos de la gente por aquella actitud?. –Era una manera de ganarme la vida, me gustaba el arte. Pero estaba utilizando mis talentos de una manera egoísta. Me avergüenzo de las cosas que decía en las entrevistas durante mis diez años de carrera. No era consciente de que cualquier proyecto en el que me involucrara iba a influir en la forma de pensar y vivir de la gente.

–¿Su regreso a la fe le ha hecho renunciar a muchas cosas?. – Cuando tomé la decisión de involucrarme únicamente en proyectos en los que yo creyera que podían hacer bien, toqué con la pared. Le prometí a Dios que no iba a trabajar en ningún proyecto que ofendiera mi fe, a mi comunidad latina o a mi familia. Pero todo lo que me llegaba era lo mismo. Me cansé de esperar, no llegaban guiones. Dejé de trabajar durante cuatro años y, para sobrevivir, vendí toda mi colección de arte, mis bienes acumulados en mis años de carrera.

– ¿Mereció la pena?. – Tuve que reinventarme de alguna manera y empezar de cero. Me quedé en la calle, con mucha paz  y con la confianza de que si todo lo estaba haciendo por mis principios y mi fe, Dios sabía hacia dónde me conducía. Ni yo mismo sabía entonces lo que necesitaba, pero en el fondo, era rico. Romper con todo aquello a lo que estaba atado antes fue como morir por dentro. Descubrí que los sueños personales pueden llegar a ser tu peor enemigo si esos sueños no van en línea con la voluntad de Dios. ¿De qué le sirve al hombre haber conquistado el mundo entero si se ha perdido a sí mismo y a los suyos?.

– ¿Cree que está en crisis el valor de la familia?. – En parte sí y en parte no. Lo más importante son los principios que te inculcan tus padres, que son la roca. Nosotros somos cuatro hermanos. Yo me había perdido con todo el ambiente que me rodeaba, pero las muchas amistades que Dios puso en mi camino me hicieron reflexionar. Además, las oraciones de una madre por sus hijos son muy poderosas y al final, el corazón se ablanda. Eso va sumando para que uno recapacite.

–¿El hecho de ser católico le ha supuesto alguna traba profesional?. – Dificultades siempre va a haber y más si estás haciendo algo bueno, pero es parte de ello. Estamos a prueba en esta vida. Antes de empezar con Metanoia Films, cuando no tenía dinero ni para pagar la renta, sentí una paz absoluta. No somos llamados a ser personas de éxito sino a ser fieles a Dios, ese es el verdadero éxito. Él nos premió con Metanoia Films, pero si mañana me quitaran todo, espero seguir con esa paz.

– ¿Quién es Cristo para usted?. – Mi salvador, mi mejor amigo, mi redentor. La razón de mi existir, de mi vida. Lo más importante.

 – «Bella» es una película con un poderoso mensaje pro-vida. En España está a punto de aprobarse una ampliación de la ley del aborto. ¿Qué le parece?. – Es un tema que no tiene nada que ver con la política, sino con la moral. Si todas las madres tuvieran el vientre de cristal, ninguna abortaría. Cuando un Gobierno promueve el aborto, no les está enseñando a las madres a amar, les está enseñando que cualquier acto de violencia es justificable para lo que esa persona quiere. Si un Gobierno no es capaz de defender a los más inocentes de su propio país, que son los bebés  no nacidos, ¿a quién piensa defender? El primer defensor de la vida debería ser un presidente y dar la voz a quienes no tienen voz. – Dicen que es un derecho que le deben a las mujeres… Pero si el bebé es mujer, ¿dónde está el derecho de esa mujercita? La pregunta que hay que hacer a una persona que va a abortar no es si está lista para ser madre –porque ya lo es–, sino si va a matar a su bebé o no. Si a ellas les dieron la oportunidad de vivir, ¿con qué derecho promueven que le quiten a otros esa posibilidad?.

– ¿Si tuviera que cenar con algún político español para intercambiar impresiones, con quién lo haría?. – Me sentaría con todos aquellos que tienen el poder de aprobar esta ampliación de ley. Me encantaría enseñarles el vídeo de «Dura realidad» que ha salvado ya muchas vidas. Todo esto es un sinsentido: al final, se les ocurrirá hacer una ley que diga que si los padres pierden su trabajo y tienen un bebé que aún no puede caminar, que le pongan una una inyección y lo maten. Sólo harían falta 20 congresistas y 6 jueces de la suprema corte para aprobar una ley así. Si en EE UU empezaran de pronto a matar bebés a partir de un año de manera ilegal, entonces ¿habría que legalizarlo para que no fuera ilegal?  Es absurdo!.

–Usted apoyó a MCcain, pero ¿Qué virtudes destacaría de Obama?. –Es un defensor del aborto. Por muy perfecto que sea en cualquier otra área yo no puedo apoyar a ningún candidato que esté a favor de ello. Declarar la guerra a bebés inocentes es deplorable. Me gustaría sentarme a hablar con él sobre su programa.

–¿Qué le pide a 2009? . –Que vuelva a reinar la cultura de la vida donde reina la de la muerte.

De Hollywood al cielo.

Nacido hace 33 años en un pueblecito del norte de México, EduardoVerástegui se convirtió a los 18 años en el actor latino de moda y dio el salto a Hollywood. Cuando consiguió todo lo que creía que le iba a dar la felicidad, sintió un profundo vacío: «Estaba triste e insatisfecho. Me faltaba algo». Ese algo era Dios, con quien se reencontró y a quien se entregó de forma radical. Vendió todo lo que tenía y con el dinero creó una productora, Metanoia Films, con el único objetivo de crear películas «que no ofendieran a Dios». Su primer filme, «Bella», un canto a la vida, ganó el Festival de Toronto y ya lleva recaudados 2,1 millones de dólares. En su próximo proyecto, «Venga tu Reino», una superproducción sobre la vida de Cristo que llega de la mano de los productores de «El Señor de los Anillos», intepretará el papel de San Pedro.