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RENOVACIÓN CONSEJO DE GOBIERNO DE LA DIÓCESIS.

En una carta a las Diócesis de Cartagena, nuestro Obispo, José Manuel Lorca Planes, nos comunica su decisión de renovar los miembros del Consejo de Gobierno de la Diócesis.

 Entre los nuevos nombramientos los hay bien conocidos en nuestra parroquia:

José Alberto Cánovas Sánchez, ligado a nuestra parroquia en diversas épocas y perteneciente a la Primera Comunidad del Camino Neocatecumenal. Ha sido nombrado Vicario Episcopal para la Evangelización.

Ángel F. Molina Navarro, que mamó la fe en la vecina Parroquia de San Nicolás, a la que sigue estrechamente ligado. Será Vicario Episcopal de la Zona de Cieza-Yecla.

En nuestra zona urbana pasara a ser nuestro nuevo vicario José Sánchez Fernández.

 En razón de la Renovación del Consejo de Gobierno de la Diócesis de Cartagena, el Sr. Obispo, Mons. José Manuel Lorca Planes, ha comunicado que el próximo 7 de julio, los nuevos Vicarios “profesarán la fe y harán el juramento de fidelidad a la Iglesia en el nuevo ministerio pastoral, ante los Santos Evangelios”. Este acto se celebrará en la Capilla privada del Palacio Episcopal, a las doce del mediodía. Están invitados todos los sacerdotes que deseen asistir a esta celebración. Que Dios siga bendiciendo a nuestra Diócesis y  le Espíritu Santo les asista a todos.

VER LA CARTA DE NUESTRO OBISPO:

RENOVÁCIÓN CONSEJO DE GOBIERNO

Ordenación de ALEJANDRO 01/05/2010

El SEÑOR ENVIA UN OBRERO MAS A SU MIES.

El primer sacerdote del Camino Neocatecumenal de la Parroquia de San Andrés.

 Ordenación Presbiteral en Macerata. 

Una gran fiesta pudimos vivir este último fin de semana en La Catedral de San Giuliano en Macerata, el sábado 1 de mayo a las 18 horas, según lo previsto las puertas de la catedral se abrieron para acoger una procesión que avanzaba por la alfombra roja de la vía sacra con  un numeroso presbiterio de Macerata que junto a su obispo S. E. mons. Claudio Giuliodori, acompañaban en este sábado IV de Pascua a los tres diáconos que iban a ser ordenados presbíteros: Lorenzo de Italia, Peter de la India y nuestro Alejandro.

En la catedral esperábamos muchísimos hermanos de Murcia, familiares y catequistas, que llenos de alegría queríamos acompañar y participar en este momento tan importante en la vida de Alejandro y también en la vida espiritual de nuestra parroquia.

El rector del Seminario Redemtoris Mater de Macerata, Don Mario, expuso al Obispo que los tres candidatos habían sido considerados dignos para recibir el orden sacerdotal, también expuso que con ellos son ya 54 los presbíteros ordenados procedentes de este seminario  y tras esto comenzó la celebración después de  una presentación de los asistentes. Celebración que pudimos seguir con traducción simultánea facilitada por el seminario. El obispo recordó en la homilía que este año la Iglesia celebra el año sacerdotal, e invitó a los sacerdotes a meditar sobre la vida del Santo Cura de Ars y también que la Diócesis de Macerata celebra los 400 años de la muerte del jesuita maceratense y primer evangelizador de China El Padre Mateo Ricci. Tras la ordenación pudimos degustar una generosa cena en el pueblecito de Pollenza, donde no falto la alegría, y los cantos.

El domingo 2 de mayo nos trasladamos al bello pueblo de Recanati, donde a las 11 horas Alejandro celebró su primera misa, en la Parroquia de San Domenico,  lugar donde seguirá efectuando sus labores pastorales tras su ordenación, como coadjutor.

También fue una hermosa celebración, llena de momentos muy emotivos, donde Alejandro quiso manifestar el amor que Dios le tiene, muy emocionado nos indicaba como el Señor lo ha llamado al sacerdocio, como un don inmenso, al tiempo que aprovecho para pedir a los jóvenes que no tengan miedo para decirle si al Señor. Tras la celebración los asistentes pudimos besar las manos consagradas del nuevo presbítero, no faltando alguna lagrima entre los asistentes. Tras la celebración la parroquia de San Domenico nos invitó a una comida en una residencia religiosa de hermanos pasionistas, la cual fue servida por los jóvenes de la parroquia que ha estado con  Alejandro  pastoralmente durante su periodo de diácono.

Estos días han sido unos días de inmensa gracia, por la consagración de Alejandro, también  ha sido un signo para cada uno de nosotros por los momento vividos y por la comunión con los hermanos que nos han acogido en sus casas de una manera generosa y extraordinaria, toda la Parroquia de Santa Caterina de Fermo, parroquia unida espiritualmente a Alejandro durante estos nueve años en los que se ha formado en el seminario, los cuales lo han acogido como uno más entre ellos.

En este mes de mayo, Alejandro tras peregrinar a Fátima para el encuentro con el Santo Padre, estará unos días entre nosotros, donde podrá celebrar su primera misa en nuestra parroquia, recemos por él y por la vocación a la que Dios lo llama.

Jesús Martínez M.

Nombramiento de José Alcaraz Cano como cronista oficial de Era Alta

Ayer a las 19:00 horas tuvo lugar un emotivo acto en la Iglesia parroquial de Era Alta, pues un hijo de este pueblo, José Alcaraz Cano fue investido por el presidente de cronistas de la Región de Murcia José Antonio Melgares Guerrero como cronista de esta pedanía murciana. En dicho acto hicieron acto de presencia el Alcalde de Murcia, la Junta vecinal de Era Alta, un numeroso grupo de cronistas de la Región de Murcia, así como bastantes vecinos y amigos.El motivo de incluir esta nota en la página de nuestra parroquia es por dos motivos, primero porque José es buen amigo de esta parroquia, de hecho en su faceta de pintor a dedicado varias obras a nuestro templo, las cuales cuelgan de nuestros vetustos muros, entre ellas la reproducción de las Cantigas de Santa María, otro motivo es que con la ocasión de su nombramiento, ayer hizo la presentación de un libro que le ha llevado varios años de trabajo sobre   Roque López Escultor Dieciochesco. Aproximación al Catálogo de su obra“, aprovechando que el año próximo 2011 se conmemora el 200 aniversario de la muerte del famoso escultor imaginero Roque López y López, discípulo predilecto de Salzillo, nacido en la pedanía de Era Alta según consta en el libro de bautismo XIX folio 114 de la Parroquia de San Bartolomé -Santa María (16 de agosto de 1747), pues bien en esta obra también hace reseña a nuestra parroquia cuando enumera las obras de este gran escultor murciano, pues conservamos dos piezas de su obra en nuestro templo: SAN JOSE Y SANTA RITA (de vestir): *Año 1787 (Una Santa Rita  de Casia, de siete palmos, de vestir, para el P.Prior de San Agustín, en 300 reales).Felicitaciones a nuestro querido amigo José, en la grata tarea que ahora comienza como cronista de Era Alta desde esta página parroquial.

Fdo.:Jesús Martínez Martínez.

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ALEJANDRO SERA ORDENADO DIACONO EL 17 DE OCTUBRE EN MACERATA (ITALIA)

El próximo día 17 de octubre, festividad de San Ignacio de Antioquia, obispo y mártir, cuando muchos españoles este apoyando la vida en la marcha convocada en Madrid, el seminarista de nuestra parroquia Alejandro Gonzales Parrilla (4ª Comunidad Neocatecumenal), que se encuentra en el seminario Redentoris Mater de Macerata (Italia), seminario misionero para evangelizar China, y donde ha efectuado su  formación teológica, será ordenado Diacono, junto a otros cuatro jóvenes en la Catedral de Macerata.

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El obispo impondrá las manos a Alejandro para entrar en el grado inferior al sacramento del orden. “Los diáconos participan de una manera especial  en la misión y la gracia de Cristo. El Sacramento del orden los marcó con un sello que nadie puede hacer desaparecer y que los configura con Cristo que se hizo “Diácono”, es decir, el servidor de todos. Corresponde a los diáconos, entre otras cosas, asistir al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios, sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma, asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, proclamar el Evangelio y predicar, presidir las exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad” (Catecismo de la Iglesia Católica nº 1570).

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Desde esta página web de la parroquia queremos anunciar esta buena noticia, que un hermano ha sido llamado a esta misión, acompañémosle todos espiritualmente con la oración en este tiempo y que sienta la cercanía de todos.

Jesús Martínez (Responsable 4ª Comunidad Neocatecumenal).

PEREGRINACIÓN A SANTIAGO DE COMPOSTELA

Desde el día 2 al 9 de Agosto cerca de 60 jóvenes de nuestra parroquia van a peregrinar a Santiago de Compostela. Van a llevar las mochilas cargadas de peticiones para el Apóstol, peticiones de todos nosotros.Recemos por ellos para que traigan esas mochilas llenas de experiencias de Gracia y Bendición, y que nos las puedan transmitir.

E T A P A S.

1ª ETAPA SALIDA MURCIA – SARRIA: DÍA 02.Llegada a Sarria alojamiento en Polideportivo Municipal.turismo@sarria.es.

2ª ETAPA SARRIA – PORTOMARIN: DÍA 03.Llegada a Portomarin, alojamiento en Polideportivo Municipal.emprego@concelloportomarin.es.

3ª ETAPA PORTOMARIN – PALAS DE REI: DÍA 04.Llegada a Palas de Reí, alojamiento en Polideportivo Municipal.

4ª ETAPA PALAS DE REI – RIBADISO: DÍA 05.Llegada a Ribadiso alojamiento en Albergue.

 ETAPA RIBADISO – ARCA DO PINO: DÍA 06.Llegada Arca do Pino. Solicitada polideportivo.

6ª ETAPA ARCA DO PINO – MONTE DO GOZO: DÍA 07.Llegada a Monte do Gozo, alojamiento en Albergue.Comida y Cena del día 07 en Restaurante Menú peregrino 8 €.

7ª ETAPA MONTE DO GOZO – SANTIAGO: DÍA 08.Llegada a Santiago de Compostela, Comida libre cada uno. Regreso a pernoctar a Monte do Gozo cena en albergue menú peregrino 8 €.

8ª ETAPA SANTIAGO DE COMPOSTELA- MURCIA. DÍA 09.Recogida autobús y para casa.

NOTA IMPORTANTE.Para el camino es fundamental o mejor importante tener los oídos libres para escuchar, por lo que no esta permitido MP3, Mp4, (ni los que vayan a salir nuevos hasta agosto) ni similares.

¿QUÉ TENGO QUE LLEVAR?.-Mochila.-Saco de dormir y esterilla.-Calzado para andar (Llevar puesto el día de la salida).-Chanclas (Para ducha y tarde).-Bañador.-Toalla.-Bolsa de aseo.-Gorra.-Chubasquero o mejor poncho pues cubre toda la mochila.-Sudadera.-Navaja multiusos.-Protección solar.-Bastón.-Cartilla de la seguridad Social.-No es conveniente ir cargado de cosas que no te van a servir de nada.

¿QUÉ VOY A COMER?

1.- Salida de Murcia a Sarria (Lugo) llevar para todo el día individual.

2.- Comida (Latas, envasados al vacío,  etc.). Para los días 3, 4, 5, 6, de Agosto. Todo esto tiene que ir empaquetado en cajas de cartón para 3 ó 4 personas, las cajas tienen que ser de un tamaño de paquete de folios. Deberán ir identificadas con el nombre de las personas del grupo para embarcarlas en la furgoneta de apoyo.

3.- Viernes día 7 Comida y cena en Restaurante Monte do Gozo.

4.- Sábado día 6 Comida libre en Santiago de Compostéla (Marisco, Burger, Golosinas, etc) Cena de sábado en Restaurante de Monte do Gozo.

5.- Comida y cena de regreso domingo 9 llevar previsto en la caja o efectivo.

6.- Todos los desayunos, agua, zumos, fruta y alguna sorpresa por cuenta de la organización.

Mateo Hidalgo García.

Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad

Mensaje del Papa Benedicto XVI para la 43 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Queridos hermanos y hermanas:Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, me es grato dirigirme a vosotros para exponeros algunas de mis reflexiones sobre el tema elegido este año: Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad. En efecto, las nuevas tecnologías digitales están provocando hondas transformaciones en los modelos de comunicación y en las relaciones humanas. Estos cambios resaltan más aún entre los jóvenes que han crecido en estrecho contacto con estas nuevas técnicas de comunicación y que, por tanto, se sienten a gusto en el mundo digital, que resulta sin embargo menos familiar a muchos de nosotros, adultos, que hemos debido empezar a entenderlo y apreciar las oportunidades que ofrece para la comunicación. En el mensaje de este año, pienso particularmente en quienes forman parte de la llamada generación digital. Quisiera compartir con ellos algunas ideas sobre el extraordinario potencial de las nuevas tecnologías, cuando se usan para favorecer la comprensión y la solidaridad humana. Estas tecnologías son un verdadero don para la humanidad y por ello debemos hacer que sus ventajas se pongan al servicio de todos los seres humanos y de todas las comunidades, sobre todo de los más necesitados y vulnerables.El fácil acceso a teléfonos móviles y computadoras, unido a la dimensión global y a la presencia capilar de Internet, han multiplicado los medios para enviar instantáneamente palabras e imágenes a grandes distancias y hasta los lugares más remotos del mundo. Esta posibilidad era impensable para las precedentes generaciones. Los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. De esta nueva cultura de comunicación se derivan muchos beneficios: las familias pueden permanecer en contacto aunque sus miembros estén muy lejos unos de otros; los estudiantes e investigadores tienen acceso más fácil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos científicos, y pueden así trabajar en equipo desde diversos lugares; además, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas más dinámicas de aprendizaje y de comunicación que contribuyen al progreso social.Aunque nos asombra la velocidad con que han evolucionado las nuevas tecnologías en cuanto a su fiabilidad y eficiencia, no debería de sorprendernos su popularidad entre los usuarios, pues ésta responde al deseo fundamental de las personas de entrar en relación unas con otras. Este anhelo de comunicación y amistad tiene su raíz en nuestra propia naturaleza humana y no puede comprenderse adecuadamente sólo como una respuesta a las innovaciones tecnológicas. A la luz del mensaje bíblico, ha de entenderse como reflejo de nuestra participación en el amor comunicativo y unificador de Dios, que quiere hacer de toda la humanidad una sola familia. Cuando sentimos la necesidad de acercarnos a otras personas, cuando deseamos conocerlas mejor y darnos a conocer, estamos respondiendo a la llamada divina, una llamada que está grabada en nuestra naturaleza de seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Dios de la comunicación y de la comunión.El deseo de estar en contacto y el instinto de comunicación, que parecen darse por descontados en la cultura contemporánea, son en el fondo manifestaciones modernas de la tendencia fundamental y constante del ser humano a ir más allá de sí mismo para entrar en relación con los demás. En realidad, cuando nos abrimos a los demás, realizamos una de nuestras más profundas aspiraciones y nos hacemos más plenamente humanos. En efecto, amar es aquello para lo que hemos sido concebidos por el Creador. Naturalmente, no hablo de relaciones pasajeras y superficiales; hablo del verdadero amor, que es el centro de la enseñanza moral de Jesús: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”, y “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (cf. Mc 12, 30-31). Con esta luz, al reflexionar sobre el significado de las nuevas tecnologías, es importante considerar no sólo su indudable capacidad de favorecer el contacto entre las personas, sino también la calidad de los contenidos que se deben poner en circulación. Deseo animar a todas las personas de buena voluntad, y que trabajan en el mundo emergente de la comunicación digital, para que se comprometan a promover una cultura de respeto, diálogo y amistad.Por lo tanto, quienes se ocupan del sector de la producción y difusión de contenidos de los nuevos medios, han de comprometerse a respetar la dignidad y el valor de la persona humana. Si las nuevas tecnologías deben servir para el bien de los individuos y de la sociedad, quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir por tanto lo que alimenta el odio y la intolerancia, envilece la belleza y la intimidad de la sexualidad humana, o lo que explota a los débiles e indefensos.Las nuevas tecnologías han abierto también caminos para el diálogo entre personas de diversos países, culturas y religiones. El nuevo espacio digital, llamado ciberespacio, permite encontrarse y conocer los valores y tradiciones de otros. Sin embargo, para que esos encuentros den fruto, se requieren formas honestas y correctas de expresión, además de una escucha atenta y respetuosa. El diálogo debe estar basado en una búsqueda sincera y recíproca de la verdad, para potenciar el desarrollo en la comprensión y la tolerancia. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias; es más bien la búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. A dichos fines se encaminan nuestras decisiones y el ejercicio de nuestra libertad, y en ellos –la verdad, el bien y la belleza- encontramos felicidad y alegría. No hay que dejarse engañar por quienes tan sólo van en busca de consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección misma se presenta como el bien, la novedad se confunde con la belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años. Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano. Por tanto, se ha de tener cuidado de no banalizar el concepto y la experiencia de la amistad. Sería una pena que nuestro deseo de establecer y desarrollar las amistades on line fuera en deterioro de nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra realidad cotidiana, en el lugar de trabajo, en la escuela o en el tiempo libre. En efecto, cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano.La amistad es un gran bien para las personas, pero se vaciaría de sentido si fuese considerado como un fin en sí mismo. Los amigos deben sostenerse y animarse mutuamente para desarrollar sus capacidades y talentos, y para poner éstos al servicio de la comunidad humana. En este contexto es alentador ver surgir nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos, el respeto por la vida y el bien de la creación. Estas redes pueden facilitar formas de cooperación entre pueblos de diversos contextos geográficos y culturales, permitiéndoles profundizar en la humanidad común y en el sentido de corresponsabilidad para el bien de todos. Pero se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana.Quisiera concluir este mensaje dirigiéndome de manera especial a los jóvenes católicos, para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe. Amigos, sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida. En los primeros tiempos de la Iglesia, los Apóstoles y sus discípulos llevaron la Buena Noticia de Jesús al mundo grecorromano. Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías requiere conocer éstas en profundidad para usarlas después de manera adecuada. A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este “continente digital”. Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos. Vosotros conocéis sus temores y sus esperanzas, sus entusiasmos y sus desilusiones. El don más valioso que les podéis ofrecer es compartir con ellos la “buena noticia” de un Dios que se hizo hombre, padeció, murió y resucitó para salvar a la humanidad. El corazón humano anhela un mundo en el que reine el amor, donde los bienes sean compartidos, donde se edifique la unidad, donde la libertad encuentre su propio sentido en la verdad y donde la identidad de cada uno se logre en una comunión respetuosa. La fe puede dar respuesta a estas aspiraciones: ¡sed sus mensajeros! El Papa está junto a vosotros con su oración y con su bendición.
Vaticano, 24 de enero de 2009, fiesta de San Francisco de Sales. 
BENEDICTUS PP. XVI
 

MENSAJE BENEDICTO XVI ESPERANZA - JUVENTUD

Domingo de Ramos, 5 de abril de 2009
Queridos amigos:
El próximo domingo de Ramos celebraremos en el ámbito diocesano la XXIV Jornada Mundial de la Juventud. Mientras nos preparamos a esta celebración anual, recuerdo con enorme gratitud al Señor el encuentro que tuvimos en Sydney, en julio del año pasado. Un encuentro inolvidable, durante el cual el Espíritu Santo renovó la vida de tantos jóvenes que acudieron desde todos los lugares del mundo. La alegría de la fiesta y el entusiasmo espiritual experimentados en esos días, fueron un signo elocuente de la presencia del Espíritu de Cristo. Ahora nos encaminamos hacia el encuentro internacional programado para 2011 en Madrid y que tendrá como tema las palabras del apóstol Pablo: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2,7). Teniendo en cuenta esta cita mundial de jóvenes, queremos hacer juntos un camino formativo, reflexionando en 2009 sobre la afirmación de san Pablo: «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo» (1 Tm 4,10), y en 2010 sobre la pregunta del joven rico a Jesús: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?» (Mc 10,17).

La juventud, tiempo de esperanza.

En Sydney, nuestra atención se centró en lo que el Espíritu Santo dice hoy a los creyentes y, concretamente a vosotros, queridos jóvenes. Durante la Santa Misa final os exhorté a dejaros plasmar por Él para ser mensajeros del amor divino, capaces de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad. Verdaderamente, la cuestión de la esperanza está en el centro de nuestra vida de seres humanos y de nuestra misión de cristianos, sobre todo en la época contemporánea. Todos advertimos la necesidad de esperanza, pero no de cualquier esperanza, sino de una esperanza firme y creíble, como he subrayado en la Encíclica Spe salvi. La juventud, en particular, es tiempo de esperanzas, porque mira hacia el futuro con diversas expectativas. Cuando se es joven se alimentan ideales, sueños y proyectos; la juventud es el tiempo en el que maduran opciones decisivas para el resto de la vida. Y tal vez por esto es la etapa de la existencia en la que afloran con fuerza las preguntas de fondo: ¿Por qué estoy en el mundo? ¿Qué sentido tiene vivir? ¿Qué será de mi vida? Y también, ¿cómo alcanzar la felicidad? ¿Por qué el sufrimiento, la enfermedad y la muerte? ¿Qué hay más allá de la muerte? Preguntas que son apremiantes cuando nos tenemos que medir con obstáculos que a veces parecen insuperables: dificultades en los estudios, falta de trabajo, incomprensiones en la familia, crisis en las relaciones de amistad y en la construcción de un proyecto de pareja, enfermedades o incapacidades, carencia de recursos adecuados a causa de la actual y generalizada crisis económica y social. Nos preguntamos entonces: ¿Dónde encontrar y cómo mantener viva en el corazón la llama de la esperanza?.

En búsqueda de la “gran esperanza”.

La experiencia demuestra que las cualidades personales y los bienes materiales no son suficientes para asegurar esa esperanza que el ánimo humano busca constantemente. Como he escrito en la citada Encíclica Spe salvi, la política, la ciencia, la técnica, la economía o cualquier otro recurso material por sí solos no son suficientes para ofrecer la gran esperanza a la que todos aspiramos. Esta esperanza «sólo puede ser Dios, que abraza el universo y que nos puede proponer y dar lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar» (n. 31). Por eso, una de las consecuencias principales del olvido de Dios es la desorientación que caracteriza nuestras sociedades, que se manifiesta en la soledad y la violencia, en la insatisfacción y en la pérdida de confianza, llegando incluso a la desesperación. Fuerte y clara es la llamada que nos llega de la Palabra de Dios: «Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien» (Jr 17,5-6).
La crisis de esperanza afecta más fácilmente a las nuevas generaciones que, en contextos socio-culturales faltos de certezas, de valores y puntos de referencia sólidos, tienen que afrontar dificultades que parecen superiores a sus fuerzas. Pienso, queridos jóvenes amigos, en tantos coetáneos vuestros heridos por la vida, condicionados por una inmadurez personal que es frecuentemente consecuencia de un vacío familiar, de opciones educativas permisivas y libertarias, y de experiencias negativas y traumáticas. Para algunos –y desgraciadamente no pocos–, la única salida posible es una huída alienante hacia comportamientos peligrosos y violentos, hacia la dependencia de drogas y alcohol, y hacia tantas otras formas de malestar juvenil. A pesar de todo, incluso en aquellos que se encuentran en situaciones penosas por haber seguido los consejos de «malos maestros», no se apaga el deseo del verdadero amor y de la auténtica felicidad. Pero ¿cómo anunciar la esperanza a estos jóvenes? Sabemos que el ser humano encuentra su verdadera realización sólo en Dios. Por tanto, el primer compromiso que nos atañe a todos es el de una nueva evangelización, que ayude a las nuevas generaciones a descubrir el rostro auténtico de Dios, que es Amor. A vosotros, queridos jóvenes, que buscáis una esperanza firme, os digo las mismas palabras que san Pablo dirigía a los cristianos perseguidos en la Roma de entonces: «El Dios de la esperanza os colme de todo gozo y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo» (Rm 15,13). Durante este año jubilar dedicado al Apóstol de las gentes, con ocasión del segundo milenio de su nacimiento, aprendamos de él a ser testigos creíbles de la esperanza cristiana.

San Pablo, testigo de la esperanza.

Cuando se encontraba en medio de dificultades y pruebas de distinto tipo, Pablo escribía a su fiel discípulo Timoteo: «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo» (1 Tm 4,10). ¿Cómo había nacido en él esta esperanza? Para responder a esta pregunta hemos de partir de su encuentro con Jesús resucitado en el camino de Damasco. En aquel momento, Pablo era un joven como vosotros, de unos veinte o veinticinco años, observante de la ley de Moisés y decidido a combatir con todas sus fuerzas, incluso con el homicidio, contra quienes él consideraba enemigos de Dios (cf. Hch 9,1). Mientras iba a Damasco para arrestar a los seguidores de Cristo, una luz misteriosa lo deslumbró y sintió que alguien lo llamaba por su nombre: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Cayendo a tierra, preguntó: «¿Quién eres, Señor?». Y aquella voz respondió: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues» (cf. Hch 9,3-5). Después de aquel encuentro, la vida de Pablo cambió radicalmente: recibió el bautismo y se convirtió en apóstol del Evangelio. En el camino de Damasco fue transformado interiormente por el Amor divino que había encontrado en la persona de Jesucristo. Un día llegará a escribir: «Mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí» (Ga 2,20). De perseguidor se transformó en testigo y misionero; fundó comunidades cristianas en Asia Menor y en Grecia, recorriendo miles de kilómetros y afrontando todo tipo de vicisitudes, hasta el martirio en Roma. Todo por amor a Cristo.

La gran esperanza está en Cristo.

Para Pablo, la esperanza no es sólo un ideal o un sentimiento, sino una persona viva: Jesucristo, el Hijo de Dios. Impregnado en lo más profundo por esta certeza, podrá decir a Timoteo: «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo» (1 Tm 4,10). El «Dios vivo» es Cristo resucitado y presente en el mundo. Él es la verdadera esperanza: Cristo que vive con nosotros y en nosotros y que nos llama a participar de su misma vida eterna. Si no estamos solos, si Él está con nosotros, es más, si Él es nuestro presente y nuestro futuro, ¿por qué temer? La esperanza del cristiano consiste por tanto en aspirar «al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos no en nuestras fuerzas, sino en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1817).

El camino hacia la gran esperanza.

Jesús, del mismo modo que un día encontró al joven Pablo, quiere encontrarse con cada uno de vosotros, queridos jóvenes. Sí, antes que un deseo nuestro, este encuentro es un deseo ardiente de Cristo. Pero alguno de vosotros me podría preguntar: ¿Cómo puedo encontrarlo yo, hoy? O más bien, ¿de qué forma Él viene hacia mí? La Iglesia nos enseña que el deseo de encontrar al Señor es ya fruto de su gracia. Cuando en la oración expresamos nuestra fe, incluso en la oscuridad lo encontramos, porque Él se nos ofrece. La oración perseverante abre el corazón para acogerlo, como explica san Agustín: «Nuestro Dios y Señor […] pretende ejercitar con la oración nuestros deseos, y así prepara la capacidad para recibir lo que nos ha de dar» (Carta 130,8,17). La oración es don del Espíritu que nos hace hombres y mujeres de esperanza, y rezar mantiene el mundo abierto a Dios (cf. Enc. Spe salvi, 34).
Dad espacio en vuestra vida a la oración. Está bien rezar solos, pero es más hermoso y fructuoso rezar juntos, porque el Señor nos ha asegurado su presencia cuando dos o tres se reúnen en su nombre (cf. Mt 18,20). Hay muchas formas para familiarizarse con Él; hay experiencias, grupos y movimientos, encuentros e itinerarios para aprender a rezar y de esta forma crecer en la experiencia de fe. Participad en la liturgia en vuestras parroquias y alimentaos abundantemente de la Palabra de Dios y de la participación activa en los sacramentos. Como sabéis, culmen y centro de la existencia y de la misión de todo creyente y de cada comunidad cristiana es la Eucaristía, sacramento de salvación en el que Cristo se hace presente y ofrece como alimento espiritual su mismo Cuerpo y Sangre para la vida eterna. ¡Misterio realmente inefable! Alrededor de la Eucaristía nace y crece la Iglesia, la gran familia de los cristianos, en la que se entra con el Bautismo y en la que nos renovamos constantemente por al sacramento de la Reconciliación. Los bautizados, además, reciben mediante la Confirmación la fuerza del Espíritu Santo para vivir como auténticos amigos y testigos de Cristo, mientras que los sacramentos del Orden y del Matrimonio los hacen aptos para realizar sus tareas apostólicas en la Iglesia y en el mundo. La Unción de los enfermos, por último, nos hace experimentar el consuelo divino en la enfermedad y en el sufrimiento.

Actuar según la esperanza cristiana.

Si os alimentáis de Cristo, queridos jóvenes, y vivís inmersos en Él como el apóstol Pablo, no podréis por menos que hablar de Él, y haréis lo posible para que vuestros amigos y coetáneos lo conozcan y lo amen. Convertidos en sus fieles discípulos, estaréis preparados para contribuir a formar comunidades cristianas impregnadas de amor como aquellas de las que habla el libro de los Hechos de los Apóstoles. La Iglesia cuenta con vosotros para esta misión exigente. Que no os hagan retroceder las dificultades y las pruebas que encontréis. Sed pacientes y perseverantes, venciendo la natural tendencia de los jóvenes a la prisa, a querer obtener todo y de inmediato.
Queridos amigos, como Pablo, sed testigos del Resucitado. Dadlo a conocer a quienes, jóvenes o adultos, están en busca de la «gran esperanza» que dé sentido a su existencia. Si Jesús se ha convertido en vuestra esperanza, comunicadlo con vuestro gozo y vuestro compromiso espiritual, apostólico y social. Alcanzados por Cristo, después de haber puesto en Él vuestra fe y de haberle dado vuestra confianza, difundid esta esperanza a vuestro alrededor. Tomad opciones que manifiesten vuestra fe; haced ver que habéis entendido las insidias de la idolatría del dinero, de los bienes materiales, de la carrera y el éxito, y no os dejéis atraer por estas falsas ilusiones. No cedáis a la lógica del interés egoísta; por el contrario, cultivad el amor al prójimo y haced el esfuerzo de poneros vosotros mismos, con vuestras capacidades humanas y profesionales al servicio del bien común y de la verdad, siempre dispuestos a dar respuesta «a todo el que os pida razón de vuestra esperanza» (1 P 3,15). El auténtico cristiano nunca está triste, aun cuando tenga que afrontar pruebas de distinto tipo, porque la presencia de Jesús es el secreto de su gozo y de su paz.

María, Madre de la esperanza.

San Pablo es para vosotros un modelo de este itinerario de vida apostólica. Él alimentó su vida de fe y esperanza constantes, siguiendo el ejemplo de Abraham, del cual escribió en la Carta a los Romanos: «Creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones» (4,18). Sobre estas mismas huellas del pueblo de la esperanza –formado por los profetas y por los santos de todos los tiempos– nosotros continuamos avanzando hacia la realización del Reino, y en nuestro camino espiritual nos acompaña la Virgen María, Madre de la Esperanza. Ella, que encarnó la esperanza de Israel, que donó al mundo el Salvador y permaneció, firme en la esperanza, al pie de la cruz, es para nosotros modelo y apoyo. Sobre todo, María intercede por nosotros y nos guía en la oscuridad de nuestras dificultades hacia el alba radiante del encuentro con el Resucitado. Quisiera concluir este mensaje, queridos jóvenes amigos, haciendo mía una bella y conocida exhortación de San Bernardo inspirada en el título de María Stella maris, Estrella del mar: «Cualquiera que seas el que en la impetuosa corriente de este siglo te miras, fluctuando entre borrascas y tempestades más que andando por tierra, ¡no apartes los ojos del resplandor de esta estrella, si quieres no ser oprimido de las borrascas! Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María… En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María… Siguiéndola, no te desviarás; rogándole, no desesperarás; pensando en ella, no te perderás. Si ella te tiene de la mano no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás si es tu guía; llegarás felizmente al puerto si ella te es propicia» (Homilías en alabanza de la Virgen Madre, 2,17).
María, Estrella del mar, guía a los jóvenes de todo el mundo al encuentro con tu divino Hijo Jesús, y sé tú
Al mismo tiempo que os aseguro mi recuerdo cotidiano en la oración por cada uno de vosotros, queridos jóvenes, os bendigo de corazón junto a vuestros seres queridos.
Vaticano, 22 de febrero de 2009

Celebración de La Anunciación y despedida de nuestro Sr. Obispo.

El día 25 de marzo, las campanas de nuestra catedral replicaban de una manera muy especial. Anunciaban la festividad de ese día: La Anunciación. Pero había un añadido a  este día, pues se despedía de todos sus sacerdotes nuestro obispo D. Juan Antonio Reig Pla, ante su inminente marcha a la diócesis de Alcalá de Henares que, Dios mediante, tomará posesión el día 25 de abril.

Por tanto, la plaza del Cardenal Belluga a la hora del Ángelus presenció, una vez más, un momento importante en la historia de nuestra diócesis, pues se inicio desde el palacio episcopal una procesión con gran parte del clero murciano (280 sacerdotes) acompañando a su obispo hasta la catedral, donde se efectuó la eucaristía de la festividad del día, también dedicada a la vida.

“Hemos sido convocados para dar gracias al Señor en esta fiesta de la Anunciación de la Virgen María y dar gracias por mi pontificado entre vosotros. El obispo con los sacerdotes, con la vida consagrada, religiosos y religiosas, con todos los fieles laicos, hemos vivido los años que la providencia nos ha dado para poder pastorear este pueblo, para hacerlo digno del Señor y que puedan ampliar sus alabanzas”.

Así comenzaba D. Juan Antonio su emotiva homilía ante una catedral repleta de sus hijos sacerdotes y unos pocos laicos. La hermosa homilía destacó fundamentalmente el Fiat de María y reseñó la importancia de la VIDA. Para concluir quiso dirigirse especialmente a su presbiterio, reseñando lo siguiente:

Solo me resta deciros queridos hermanos, esta es una ocasión esplendida, extraordinaria para que nosotros obsequiemos a la Iglesia con una comunión plena que no se meta el demonio y os divida entre vosotros, será mi suplica permanente y constante, que haya una comunión plena en el presbiterio, un amor extraordinario entre hermanos sacerdotes, un partir juntos la heredad que el Señor nos regala y un amor estrecho al Santo Padre Benedicto XVI para que el Señor lo acompañe, de tal manera que la tunica de Jesucristo no se rompa, no podamos ninguno de nosotros rasgarla y se mantenga la unidad de la Iglesia, la unidad del presbiterio, la comunión con el pueblo fiel para gloria y alabanza del Señor. Y con esto os digo mi palabra final, he procurado quereros, queridos hermanos sacerdotes, he puesto todo mi empeño en mostraros el rostro del buen pastor, pero tengo que pediros perdón por todas mis debilidades, deficiencias, pecados, por mi falta de atenciones a vosotros en los momentos en que cada uno haya podido sentirse falto de atención por parte del Sr. Obispo. Tengo que pediros perdón y a la vez tengo que suplicaros que al que venga como nuevo obispo, le améis estrechamente, que no pongáis condiciones, porque no es propio del amor de Dios poner condiciones, todo lo contrario, amad a vuestro obispo, pues esto forma parte de nuestra dimensión esencial de lo que es el presbiterio y lo que es nuestra Iglesia, que se construye aquí en esta queridísima diócesis de Cartagena. Suplico Señor por tanto un amor fiel al Santo Padre y una comunión plena entre vosotros, se lo pediré  intensamente a la Santísima Virgen María y que améis estrechamente a vuestro obispo, como habéis amado a mis predecesores y me habéis amado a mi. Y a  la Virgen de la Fuensanta le pedimos, que escuche la vida propia de la fe en nuestra diócesis, que nos regale muchos seminaristas para que continúe la grandeza de nuestro presbiterio y para que en nuestro pueblo nunca adolezca por falta de sacerdotes el anuncio del Evangelio. Bendito sea el Señor, que todo lo hace bien para todos los que él ama”.

Tras concluir la Homilía hubo un gran aplauso durante varios minutos, continuando la celebración. Al final de la misma, el vicario general también quiso mostrarle el afecto de todo el presbiterio a su obispo obsequiándolo con hermoso cáliz y decía :

En nombre de todos nosotros, me cabe la satisfacción y la alegría de obsequiarle un cáliz, ¿porqué un cáliz? Porqué  en el último retiro que Vd. nos dedicó el día 17 de marzo en la 1ª meditación que nos habló  sobre la Eucaristía, nos dijo textualmente: “La Eucaristía es el primer amor de un sacerdote” es una frase bellísima, por eso el Santo Padre nos recuerda que ser sacerdote significa convertirse en amigo de Jesucristo. También nos dijo Vd. que no hay sacerdocio sin cruz, es decir sin cáliz, el cáliz es el lugar donde se da la conversión del vino y el agua, en la sangre y el cuerpo de Cristo…”.

Para concluir, desde esta página el que suscribe esta nota, me gustaría desearle lo mejor a nuestro obispo que ahora se nos va, y que en estos tres años últimos ha sido un buen padre, un verdadero hombre de Dios, espero que el Señor le preceda y le auxilie en su nueva diócesis, que el Espíritu Santo le fortalezca para regirla y santificarla, vaya con él nuestra oración y nuestro más sincero afecto.

Fdo.: Jesús Martínez Martínez. PINCHA PARA VER LAS FOTOS AQUÍ

GRACIAS, PASTOR.

Desde nuestra Web queremos mostrar nuestro agradecimiento al que ha sido nuestro pastor desde 2005. Durante este tiempo, nos ha mostrado el camino y nos ha animado incansablemente a seguir al Señor, nos ha anunciado el amor del Padre y nos ha puesto en los mismísimos brazos de nuestra Madre. GRACIAS MONSEÑOR JUAN ANTONIO REIG PLA.

(FUENTE WEB DE LA DIÓCESIS) - Rodeado del cariño y aprecio de todos los presentes, nuestro querido Pastor de la Diócesis de Cartagena, Mons. Juan Antonio Reig Pla, ha comunicado esta mañana el nuevo nombramiento que le ha dado el Santo Padre Benedicto XVI como obispo de diócesis de Alcalá de Henares. En un acto que ha tenido lugar esta mañana en el Salón del Trono del Palacio Episcopal, Reig Pla manifestado su profundo agradecimiento ante el afecto que ha recibido de tantos miembros de nuestra Diócesis. “Renovando mi comunión con el sucesor de Pedro, he aceptado con alegría y obediencia su disposición, al mismo tiempo que agradezco su renovada confianza en mi humilde persona”- ha expresado nuestro Obispo en la carta que ha compartido esta mañana. “Como es natural, - ha señalado Reig Pla- siento profundamente la separación física de esta mi queridísima diócesis de Cartagena que tanto bien me ha hecho y a la que he procurado amar con la asistencia del Espíritu Santo, como Cristo a su Iglesia”. El Sucesor de los Apóstoles ha agradecido a Dios y al Santo Padre el “inmenso don” que ha significado para él haber podido pastorear durante más de tres años esta Diócesis, a la que siempre llevará en su alma. Con todo, nuestro obispo diocesano ha suplicado a todos que, “por intercesión de la Santísima Virgen María, el Apóstol Santiago y San Fulgencio”, eleven sus oraciones a Dios por su persona y por el nuevo ministerio episcopal encomendado. Antes de la lluvia de aplausos que han despertado las palabras de nuestro Pastor, D. Juan Antonio Reig Pla ha dado su bendición a todos los presentes.

carta-de-reig-pla-a-la-diocesis.doc

comunicado-de-su-nombramiento-bajo-secreto.doc

breve-curriculum-de-reig-pla.doc

Lo que la IGLESIA AHORRA al Estado Español

Ahí van algunas cifras significativas sobre lo que la Iglesia ahorra anualmente al Estado Español:

1.- 5.141 Centros de enseñanza (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año): 990.774 alumnos.

2.- 107 hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año).

3.- 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año) 51.312 camas.

4.- Gasto de Caritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles).

5.- Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (salidos del mismo bolsillo, una cantidad 10 veces mayor que el 0,2% -España no da el aún el prometido 0,7%- programado en los presupuestos generales del Estado para promoción del tercer mundo este año).

6.- Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (5 veces mayor que el ya mencionado 0,2 %, ¿Imaginan de dónde sale?).

7.- 365 Centros de reeducación social para personas marginadas tales como ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos (53.140 personas. Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro).

8.- 937 orfanatos (10.835 niños abandonados, Ahorran al Estado 100.000 euros por centro).

9.- El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico eclesiástico.

El arzobispo de Zaragoza, monseñor Ureña, ha calculado el gasto total ahorrado al Estado en 36.060 millones de euros al año. El prestigioso economista José Barea lo ha reducido a 31.189 millones de euros.

Estos son datos del año 2005, en pleno auge económico sin apenas paro, y en pleno efecto llamada de inmigrantes. ¿Podéis figuraros cuales son los datos ahora?, y los que se nos avecinan con la recesión que hemos empezado a sufrir.